En mis años como aventurero he notado pocas cosas tan deleznables como el intento de Acacia Lexington por competir contra un equipo de exploradores tan experimentados como el que compone la expedición Starkweather-Moore. Hoy ella ha anunciado sus intenciones de partir hacia la Antártica y pretende partir el 11 de septiembre, tres días antes que nosotros. Su intento arrogante para ensamblar un grupo en tan poco tiempo, sin el control meticuloso que es requerido, seguro la ha llevado a aliarse con barbajanes y brutos que la conducirán al desastre.
Sin duda, no podemos confiar en que la señorita Lexington sea conocedora del tremendo cuidado y rigor científico que requiere la investigación en esa zona del mundo. Es por esta razón, que después de una larga charla con Moore, hemos decidido adelantar nuestra fecha de salida con el fin de establecer un campamento e iniciar nuestras exploraciones antes de que esa mujer y su horda de trogloditas destruyan cualquier vestigio paleontológico de importancia. O bien, que como resultado de su inexperiencia y temeridad, terminen extraviados y los recursos que anteriormente habríamos de destinar la exploración e investigación terminen desviándose para organizar tareas de búsqueda y rescate.
Afortunadamente, hasta el momento no ha surgido un contratiempo que no haya sido resuelto por las hábiles mentes de los miembros de la expedición, quienes, en conjunto con la tripulación del SS Gabrielle, han trabajado incansablemente en los preparativos de la partida. Y no obstante el hecho de que este ha sido un esfuerzo valioso, han de redoblar sus esfuerzos para cumplir con la nueva fecha límite para zarpar, que ha pasado del 14 al 10 de septiembre.
Con este fin, se ha ordenado que la tripulación y los estibadores trabajen en dos turnos de 12 horas con 12 de descanso, en lugar de dos turnos de ocho con dieciséis de descanso. Los miembros de la expedición deberán encontrarse a disponibilidad las 24 horas del día y todos los envíos y pedidos deberán realizarse en calidad de urgente.
También hicimos una última adición a nuestro equipo científico. La señorita Charlene Whitston es una botánica experimentada con espíritu para la aventura. Sin duda ella probará ser un integrante valioso en nuestra expedición y sus conocimientos demostrarán ser invaluables para nuestras tareas de investigación. Miss Whitston llegó esta tarde en un tren procedente desde Boston, respondiendo al llamado de mi colega Moore. Más tarde fue informada de los pormenores de nuestra expedición.
Así cierro esta entrada en la bitácora, esperando lo mejor para nuestra expedición. Ruego porque la señorita Lexington comprenda la gravedad de lo que está haciendo y anule sus intenciones de visitar el Continente Antártico antes de que ella o uno de sus colaboradores resulten heridos o pierdan la vida. Por lo pronto, continuaremos con nuestros preparativos con mira a partir el próximo 10 de septiembre.
James Starkweather
Jefe de la expedición antártica Starkweather-Moore.
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